Contra el ERE salvaje que pretende despedir a 120 personas; movilización y resistencia
El 13 de enero la multinacional holandesa Akzo Nobel convocaba a toda la plantilla del centro del Prat del Llobregat, a una reunión para transmitir un mensaje muy importante para el futuro de la compañía. El anuncio no era otro que la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que en un principio afectaría a 120 trabajadores/as de un total de 197, es decir, despedir 2 de cada 3 personas de la plantilla.
Los motivos alegados por la multinacional neerlandesa es el cierre de la sección de pintura al disolvente, debido a la disminución de las ventas por motivos ambientales y que la totalidad de las instalaciones de destinaran a la producción de pintura al agua. Algo que sabemos que es completamente falso ya que lo que se está produciendo es una deslocalización de la producción a plantas de otros países como Polonia.
Más ofensivo nos parece cuando la compañía esgrime que realiza este expediente de regulación por la necesidad de proteger el centro. Una afirmación cínica que revela precisamente, que siempre han sido las instalaciones, por su ubicación y por sus dimensiones y su potencial capacidad productiva, su único interés compra de industrias Titán, pero no su plantilla, que es la que durante muchos años ha hecho que Titanlux fuera la empresa líder en el mercado nacional de las pinturas.
Ahora mirando hacia atrás, se hace mucho claro, si cabe, que toda la presión recibida por el comité de empresa desde que en el año 2020 Akzo Nobel compró Industrias Titán para que aceptáramos voluntariamente renunciar a nuestras condiciones de trabajo, ya que sus costes salariales no permitían alcanzar los beneficios deseados por los inversores, aunque, las leyes la laborales, garantizan claramente que en una fusión entre dos empresas se tiene que respetar todos los derechos laborales.
Estas declaraciones no dejaban lugar a dudas; competitivo era equivalente a precario. Por supuesto su insistencia no consiguió los frutos esperados, pero marcó el inicio del que sería el principal objetivo de la multinacional y que volvió a manifestarse en los diferentes conflictos que se sucedieron desde entonces y que han culminado con el ERE actual. Durante todo este tiempo la plantilla hemos enfrentado, todo tipo de ataques, chantajes y declaraciones de efectuar despidos, acompañados de actos de represión sindical hacia delegados del sindicato co.bas que ostenta la mayoría sindical en el centro del Prat.
Todo lo esgrimido más arriba, nos permite afirmar con rotundidad que:
No existen causas para el anuncio de este ERE salvaje que puede afectar a más del 60 % de la plantilla.
